Catecismo

TEMA 12º

LA SAGRADA ESCRITURA

(N. 101-133. Resúmenes 134-141)

1. Cristo palabra única de la Sagrada Escritura

2. Inspiración y verdad de la Sagrada Escritura

3. El Espíritu Santo, intérprete de la Escritura

4. El canon de las Escrituras

5. La Sagrada Escritura en la vida de la Iglesia

Cristo, palabra única de la Sagrada Escritura:

Dios habla a los hombres con palabras humanas en sus lenguas. Las palabras de la Sagrada Escritura nos dicen sólo una palabra: el Verbo único de Dios en quien se da a conocer en plenitud.

"En la Sagrada Escritura, la Iglesia encuentra sin cesar su alimento y su fuerza" por eso la venera como venera el Cuerpo del Señor y "no cesa de presentar a los fieles el Pan de vida que se distribuye en la mesa de la Palabra de Dios y del Cuerpo de Cristo"

Inspiración y verdad de la Sagrada Escritura:

"Dios es el autor de la Sagrada Escritura. Las verdades reveladas por Dios, que se contienen y manifiestan en la Sagrada Escritura, se consignaron por inspiración del Espíritu Santo". Dios es el autor del Antiguo Testamento y del Nuevo Testamento en cuanto que los autores sagrados escribieron bajo la inspiración del Espíritu Santo.

Estos autores inspirados o hagiógrafos pusieron por escrito todo y sólo lo que Dios quería. Por eso estos libros enseñan la verdad.

"Sin embargo, la fe cristiana no es una «religión del libro». El cristianismo es la religión de la «Palabra» de Dios, «no de un verbo escrito y mudo, sino del Verbo encarnado y vivo». Para que las Escrituras no queden en letra muerta, es preciso que Cristo, Palabra eterna del Dios vivo, por el Espíritu Santo, nos abra el espíritu a la inteligencia de las mismas".

El Espíritu Santo intérprete de la Escritura:

"En la Sagrada Escritura, Dios habla al hombre a la manera de los hombres. Por tanto, para interpretar bien la Escritura, es preciso estar atento a los que los autores humanos quisieron verdaderamente afirmar y a lo que Dios quiso manifestamos mediante sus palabras".

a) Dos principios para la recta interpretación de la Escritura:

1. Es preciso tener en cuenta las condiciones del tiempo en que vivieron los autores inspirados, su cultura, "los géneros literarios usados en aquella época, las maneras de sentir, de hablar y de narrar en aquel tiempo" .

2. "La Escritura se ha de leer e interpretar con el mismo Espíritu con que fue escrita".

b) Tres criterios para una interpretación de la Escritura conforme al Espíritu que la inspiró:

1. "Prestar una gran atención al contenido y a la unidad de toda la Escritura". El centro de la Escritura es Cristo.

2. "Leer la Escritura en la Tradición viva de toda la Iglesia". Pues "la Sagrada Escritura está más en el corazón de la Iglesia que en la materialidad de libros escritos".

3. "Estar atento a la analogía de la fe. Por analogía de la fe entendemos la cohesión de las verdades de la fe entre sí y en el proyecto total de la Revelación.

c) El sentido de la Escritura:

1. Sentido literal: "Es el sentido significado por las palabras de la Escritura y descubierto por la exégesis que sigue las reglas de la justa interpretación".

2. Sentido espiritual: El texto, los acontecimientos y realidades de que se hablan en la Escritura pueden ser signos de realidades superiores.

- Sentido alegórico: Se comprenden mejor los acontecimientos reconociendo su significación en Cristo. "Así, el paso del mar Rojo es un signo de la victoria de Cristo y por ello del Bautismo".

- Sentido moral: "Los acontecimientos narrados en la Escritura pueden conducirnos a un obrar justo".

- Sentido anagógico: "Podemos ver realidades y acontecimientos en su significación eterna que nos conduce (en griego: anagoge) hacia nuestra Patria. Así, la Iglesia en la tierra es signo de la Jerusalén celeste".

El canon de las Escrituras:

"La tradición apostólica hizo discernir a la Iglesia qué escritos constituyen la lista de los libros santos. Esta lista integral es llamada canon de las Escrituras".

1. 46 escritos del Antiguo Testamento (45 si se cuentan Jeremías y Lamentaciones como uno solo):

* Génesis, Éxodo, Levítico, Números, Deuteronomio.

* Josué, Jueces, Rut, 10 y 20 libro de Samuel, 10 y 20 libro de los Reyes, 1º y 2º libro de las Crónicas, Esdras, Nehemías, Tobías, Judit, Ester, 1º y 2º libro de los Macabeos.

* Job, los Salmos, los Proverbios, el Eclesiastés, el Cantar de los cantares, la Sabiduría, el Eclesiástico.

* Isaías, Jeremías, las Lamentaciones, Baruc, Ezequiel, Daniel, Oseas, Joel, Amós, Abdías, Jonás, Miqueas, Nahúm, Habacuc, Sofonías, Ageo, Zacarías y Malaquías.

2. 27 escritos para el Nuevo Testamento

* Los Evangelios de Mateo, de Marcos, de Lucas y de Juan.

* Los Hechos de los Apóstoles.

* Las cartas de Pablo a los Romanos, 1ª y 2ª a los Corintios, a los Gálatas, a los Efesios, a los Filipenses, a los Colosenses, 1ª y 2ª a los Tesalonicenses, 1ª y 2ª a Timoteo, a Tito, a Filemón, la carta a los Hebreos.

* La carta de Santiago, 1ª y 2ª de Pedro, 1ª, 2ª y 3ª cartas de Juan, la carta de Judas.

* El Apocalipsis

a) El Antiguo Testamento: "El Antiguo Testamento es una parte de la Sagrada Escritura de la que no se puede prescindir. Sus libros son divinamente inspirados y conservan un valor permanente, porque la Antigua Alianza no ha sido revocada".

El Antiguo Testamento es preparación para la venida de Cristo, nos muestra la divina pedagogía del amor salvífico de Dios y encierra admirables tesoros de oración.

"La Iglesia ha rechazado siempre vigorosamente la idea de prescindir del Antiguo Testamento so pretexto de que el Nuevo lo habría hecho caduco (marcionismo)".

b) El Nuevo Testamento: Estos escritos despliegan toda la fuera salvífica de Dios y nos ofrecen la verdad definitiva de la Revelación divina. "Su objeto central es Jesucristo, el Hijo de Dios encarnado, sus obras, sus enseñanzas, su pasión y su glorificación, así como los comienzos de la Iglesia bajo la acción del Espíritu Santo".

El corazón de todas las Escrituras lo forman los cuatro Evangelios pues en ellos se contienen las obras y palabras de nuestro Señor y Maestro, Cristo.

En ellos se encuentra todo lo que necesita el alma humana para orar, para obtener siempre nuevas luces, sentidos escondidos y misteriosos.

En la formación de los Evangelios se pueden distinguir tres etapas:

1. La vida y la enseñanza de Jesús. Que fielmente resplandecen en los Evangelios.

2. La tradición oral. La predicación de los Apóstoles después de la Ascensión del Señor.

3. Los Evangelios escritos: "Los autores sagrados escribieron los cuatro evangelios escogiendo algunas cosas de las muchas que ya se transmitían de palabra o por escrito, sintetizando otras, o explicándolas atendiendo a la situación de las Iglesias, conservando por fin la forma de proclamación, de manera que siempre nos comunicaban la verdad sincera acerca de Jesús".

c) La unidad del Antiguo y del Nuevo Testamento: La tradición de la Iglesia esclareció la unidad del plan divino en los dos Testamentos gracias a la tipología; según la cual las obras de Dios en la Antigua Alianza son prefiguraciones o "tipos" "de lo que Dios realizó en la plenitud de los tiempos en la persona de su Hijo encarnado".

- Los cristianos hacemos una lectura tipológica del Antiguo Testamento; es decir, lo leemos "a la luz de Cristo muerto y resucitado". "Por otra parte el Nuevo Testamento exige ser leído también a la luz del Antiguo. La catequesis cristiana primitiva recurría constantemente a él".

"La tipología significa un dinamismo que se orienta al cumplimiento del plan divino cuando «Dios sea todo en todo» (1 Co 15, 28). Así la vocación de los patriarcas y el éxodo de Egipto, por ejemplo, no pierden su valor propio en el plan de Dios por el hecho de que son al mismo tiempo etapas intermedias" .

La Sagrada Escritura en la vida de la Iglesia:

La Sagrada Escritura es para los fieles sustento de su fe y fuente para su vida espiritual. De la lectura de la Sagrada Escritura se consiguen frutos de santidad y de conocimiento de Dios en la Iglesia.

"Desconocer la Escritura es desconocer a Cristo".

RESUMEN:

1. La Escritura divina habla de Cristo y encuentra su cumplimiento en Cristo.

2. Las Sagradas Escrituras por estar inspiradas son realmente Palabra de Dios.

3. "Dios es el autor de la Sagrada Escritura porque inspira a sus autores humanos: actúa en ellos y por ellos. Da así la seguridad de que sus escritos enseñan sin error la verdad salvífica".

4. Para interpretar las Sagradas Escrituras hay que estar atento "a lo que Dios quiere revelar por medio de los autores sagrados para nuestra salvación".

5. "La Iglesia recibe y venera como inspirados los 46 libros del Antiguo Testamento y los 27 del Nuevo".

6. "Los cuatro Evangelios ocupan un lugar central, pues su centro es Cristo Jesús".

7. "La unidad de los dos Testamentos se deriva de la unidad del plan de Dios y de su Revelación. El Antiguo Testamento prepara el Nuevo mientras que éste da cumplimiento al Antiguo; los dos se esclarecen mutuamente; los dos son verdadera Palabra de Dios".

8. La Iglesia constantemente se alimenta del pan de la Palabra y de la Eucaristía.

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